Última horaInversión como motor de crecimiento: los retos económicos del próximo cuatrienio
Deportes

Pékerman respalda a Lorenzo en Colombia y critica la dirigencia tras su salida

El ex técnico de la selección nacional elogió al actual director técnico y señaló que el país debe reconocer su trabajo, mientras lanzó críticas implícitas a la dirigencia por su despedida en 2018.

Por Luisa Fernanda Gómez·03 de ago de 2026, 08:15 a. m.·5 min de lectura
Pékerman respalda a Lorenzo en Colombia y critica la dirigencia tras su salida

Francisco Pékerman aterrizó en la conversación sobre la Selección Colombia con un respaldo explícito a Lorenzo Insigne y una reflexión que no dejó pasar la oportunidad de referirse a su propia salida. El ex seleccionador, quien dirigió a la selección nacional durante ocho años hasta 2018, defendió al técnico actual y subrayó que la institución debe reconocer el trabajo realizado, mientras dejaba entrever su inconformidad con cómo fue tratado en su momento.

Las declaraciones de Pékerman llegaron en un contexto donde la Selección Colombia continúa en su proceso de consolidación bajo la dirección de Lorenzo. El ex técnico fue enfático al afirmar que aún "falta mucho para ser campeón mundial", una frase que encapsula la realidad de un equipo que sigue en construcción y requiere madurez competitiva para alcanzar los máximos objetivos del fútbol.

📌 Te puede interesar

Inter Miami debuta en Leagues Cup contra Atlético San Luis con Messi en la alineación

El respaldo a Lorenzo y el reconocimiento pendiente

Pékerman no dudó en expresar su apoyo al actual director técnico de Colombia. Según sus palabras, el país debería agradecerle a Lorenzo por su dedicación y trabajo con la selección nacional. Esta posición contrasta con las críticas que frecuentemente recibe cualquier técnico en el fútbol profesional, especialmente en un país donde las exigencias son tan altas como en Colombia.

El ex seleccionador enfatizó la importancia de que las instituciones reconozcan el esfuerzo de quienes trabajan por el equipo nacional. Para Pékerman, este reconocimiento no es un lujo sino una necesidad, una reflexión que parece tener raíces en su propia experiencia. Durante sus años al frente de la Selección, llevó al equipo a alcanzar logros significativos, incluyendo la clasificación a cuartos de final del Mundial de Brasil 2014, un hito que marcó un antes y un después en la historia reciente del fútbol colombiano.

El dardo a la dirigencia y el legado de 2018

Aunque Pékerman no fue explícitamente brutal en sus críticas, dejó un dardo claro dirigido hacia la dirigencia de la Federación Colombiana de Fútbol. Su salida en 2018, después de ocho años de trabajo intenso, fue un punto de quiebre que aparentemente no ha sido completamente cicatrizado. El técnico argentino-italiano fue despedido tras una eliminación en las eliminatorias sudamericanas rumbo a Rusia 2018, un momento que generó polémica y debate sobre la decisión de la directiva.

La forma en que Pékerman fue desvinculado generó resquemores que persisten hasta hoy. Su comentario sobre la necesidad de que el país reconozca el trabajo de sus técnicos parece ser una indirecta hacia cómo fue tratado en su momento. Esta reflexión toca un tema sensible en el fútbol colombiano: la volatilidad de los procesos técnicos y la falta, en ocasiones, de perspectiva histórica al evaluar el trabajo de los directores técnicos.

El camino hacia el campeonato mundial: una meta lejana

Al afirmar que "falta mucho para ser campeón mundial", Pékerman toca una realidad incómoda para el fútbol colombiano. A pesar de contar con jugadores talentosos y una estructura de desarrollo que ha mejorado en los últimos años, la distancia entre Colombia y las potencias mundiales sigue siendo considerable. Esta observación no es pesimista sino realista: ganar un Mundial requiere no solo talento individual sino también una cohesión colectiva, experiencia en torneos grandes y, en muchos casos, una dosis de suerte.

Colombia ha tenido acercamientos a ese objetivo máximo. El cuarto de final en Brasil 2014, logrado precisamente bajo la dirección de Pékerman, fue el punto más alto en la historia moderna de la selección. Sin embargo, los mundiales posteriores han sido decepcionantes, con eliminaciones tempranas que han frustrado a una afición que sueña con un título mundial desde 1938, cuando el país aún no participaba regularmente en estas competiciones.

La observación de Pékerman sugiere que Lorenzo y su equipo están en un proceso de construcción que requerirá tiempo, paciencia y recursos. El técnico actual ha tenido que lidiar con cambios generacionales, lesiones de jugadores clave y la presión inherente a dirigir a una selección con altas expectativas. La consolidación de un proyecto ganador a nivel mundial no es cuestión de meses sino de años, y requiere estabilidad en la dirección técnica, algo que el fútbol colombiano ha carecido en los últimos tiempos.

El contexto del apoyo de Pékerman: un llamado a la estabilidad

Las palabras de Pékerman adquieren mayor peso cuando se consideran en el contexto de la volatilidad que ha caracterizado los procesos de la Selección Colombia. En los últimos años, el equipo nacional ha tenido varios cambios técnicos, cada uno con sus propios objetivos y metodologías. Esta falta de continuidad ha afectado tanto el desempeño como la construcción de una identidad clara en el juego.

El ex seleccionador parece estar haciendo un llamado implícito a la dirigencia para que comprenda que los procesos requieren estabilidad. Su apoyo a Lorenzo no es un voto de confianza ingenuo sino una posición fundamentada en la experiencia de alguien que vivió las presiones y expectativas que rodean la dirección de la Selección. Pékerman sabe que cualquier técnico que llegue a dirigir a Colombia enfrenta desafíos enormes: una hinchada apasionada pero exigente, una prensa que monitorea cada paso, y la responsabilidad de representar a millones de colombianos en el escenario mundial.

El hecho de que Pékerman salga públicamente a respaldar a Lorenzo también envía un mensaje importante al fútbol colombiano sobre la necesidad de proteger los procesos técnicos de ataques precipitados. Su propia experiencia, donde fue despedido después de alcanzar logros históricos, es un ejemplo de cómo las decisiones apresuradas pueden afectar el desarrollo a largo plazo de un equipo.

A medida que Colombia continúa su camino hacia futuras competiciones internacionales, las reflexiones de Pékerman sirven como recordatorio de que el éxito en el fútbol mundial no se construye en meses sino en años de trabajo consistente, inversión en formación y, sobre todo, en la paciencia institucional para permitir que los procesos fructifiquen. El respaldo del ex técnico a Lorenzo es, en última instancia, un respaldo a la idea de que la estabilidad y el reconocimiento son fundamentales para que Colombia pueda algún día alcanzar la meta de ser campeón mundial.

Noticias relacionadas